LA SIRENA Y EL PESCADOR

UTÓPICA ESTUDIO + CASA GRACIA

Nombre del Proyecto:
LA SIRENA Y EL PESCADOR

Oficina:
UTÓPICA ESTUDIO – @gparquitectos.mx
CASA GRACIA – @casagracia.mx

Ubicación:
Centro Comercial City 32, Mérida, Yucatán, México.

Superficie Construida:
460 m2

Año:
2024

Categoría:
Interiorismo Comercial Restaurant

Autor:
– Arq. María Guiomar Peniche Sosa
– Arq. Graciela Barbosa Urreta

Fotografía:
Manolo R. Solis – @manolorsolis_fotografia

El diseño interior del restaurante toma como punto de partida la identidad visual desarrollada por Bienal, reinterpretándola en un lenguaje espacial que busca transmitir una atmósfera inmersiva inspirada en el entorno marino. Desde la materialidad hasta la iluminación, cada decisión de diseño se orientó a crear un ambiente que combine sofisticación, serenidad y sentido de descubrimiento.

La paleta cromática, dominada por tonos sobrios y acentos minerales, evoca la profundidad del océano, mientras que la iluminación indirecta — estratégicamente colocada — resalta texturas y genera una sensación envolvente y cálida. El resultado es un espacio elegante que estimula los sentidos sin recurrir a la literalidad temática.

Al ingresar, los visitantes son recibidos en “La Buena Espera”, un espacio concebido como antesala de la experiencia gastronómica. Aquí, el disfrute de ostras y champagne se convierte en un ritual previo que introduce la narrativa del restaurante. Su diseño combina materiales naturales, iluminación tenue y
mobiliario de líneas curvas, generando una atmósfera íntima y refinada.

El restaurante cuenta con dos comedores privados que refuerzan su carácter exclusivo. El primero está rodeado por una cava perimetral que exhibe una curada selección de vinos, integrando la arquitectura con el ritual del buen comer. El segundo comedor propone una experiencia sensorial distinta: un recinto cerrado que evoca el interior de un barco invertido, con una estructura envolvente que sumerge al visitante en un ambiente introspectivo y marítimo.

En el área principal, las zonas de comensales se organizan mediante un juego dinámico de alturas, mobiliario y texturas. La barra central, contenida dentro de una celosía, actúa como eje visual del espacio, generando un equilibrio entre apertura y privacidad. Las luminarias decorativas, inspiradas en las medusas, cuelgan de los plafones como piezas escultóricas en movimiento, aportando un
carácter onírico y poético.

Finalmente, el tratamiento de pisos y plafones, que simula el movimiento ondulante del océano, guía de manera natural la circulación del visitante. Este diseño no solo articula los flujos, sino que consolida la narrativa del mar como hilo conductor del proyecto, convirtiendo el recorrido en una experiencia sensorial que celebra el diseño, la materia y el tiempo suspendido.