CASA Y

ESTUDIO SIE7E + BENJAMÍN GOÑI ARQUITECTOS

Nombre del Proyecto:
CASA Y

Oficina:
ESTUDIO SIE7E – @estudio.sie7e

BENJAMÍN GOÑI ARQUITECTOS – @bgarquitecto

Dirección:
Tunquen, Chile.

Superficie Construida:
400 m2

Año:
2024

Categoría:
Interiorismo Residencial -500 m2

Autores:
María Victoria Rodrigo – Fabricio Ferrero – Benjamín Goñi Huneeus

Constructora:
Osvaldo Cardemil

Fotografía:
Pablo Casals – @pablocasalsaguirre_works

En lo alto de una colina de Tunquén, un pequeño pueblo costero a poco más de una hora de Santiago, se despliega esta casa que nace con vocación de retiro playero, pero concebida para transformarse, con el tiempo, en residencia permanente. Desde el inicio, el encargo del cliente fue claro: evitar la idea de “casa convencional” y, en cambio, proponer una arquitectura capaz de dialogar con el paisaje desde la libertad y la apertura. 

La elección del emplazamiento fue determinante. El punto más elevado del terreno ofrecía las mejores vistas del océano y la topografía circundante, aunque también el mayor desafío: la exposición constante al viento. A partir de esta condición, la estrategia proyectual fue imaginar una vivienda capaz de relacionarse en 360 grados con su entorno, integrando el paisaje en todas sus direcciones y capturando distintas perspectivas del territorio. 

El diseño se organiza en tres alas que forman una “Y”. Dos de ellas albergan el programa principal —dormitorios, biblioteca, parrilla y gimnasio— y se despliegan en un ángulo de casi 120 grados, como dos brazos que abrazan una terraza central protegida. En el punto donde convergen, se ubica el corazón social de la casa: el salón. La tercera ala, orientada hacia la entrada y los cerros, reúne los espacios de servicio —garaje, trastero y sala de baterías— completando así el gesto envolvente del conjunto.

Al coincidir el acceso con la cota más alta del terreno, se estableció ese nivel como base del proyecto. Desde allí, los volúmenes que miran al mar se escalonan mediante medios niveles ascendentes y descendentes, generando una secuencia espacial dinámica, coronada por un lucernario circular en el centro geométrico de la vivienda. Este elemento no solo inunda de luz natural los espacios, sino que resuelve de manera elegante la unión de las cubiertas de los tres volúmenes. 

La estructura se concibió con una modulación de 1,2 metros, lo que permitió reducir al mínimo los ejes estructurales y optimizar el uso de la madera. En el exterior, se optó por madera termo-tratada en tonos oscuros, capaz de resistir la dureza del ambiente marino y minimizar los costos de mantenimiento. En
contraste, el interior se reviste de pino claro, generando una atmósfera cálida y luminosa. 

En un contexto donde no existe red eléctrica, agua potable ni alcantarillado, la casa fue diseñada para operar de forma autosuficiente. Paneles solares proveen la energía necesaria y un sistema independiente de tratamiento de aguas asegura su funcionamiento sostenible.