Talento Emergente
Andrea Medina & Napoleón Hernández – NHAM ESTUDIO
Reconocido como Rising Star in Interior Design 2025 por BUILD Architecture Awards, NHAM Studio es un despacho joven que fusiona la bioclimática y la arquitectura interior con una profunda conexión hacia la naturaleza. Fundado por Andrea Medina y Napoleón Hernández, este estudio mexicano-colombiano explora la sustentabilidad, la materialidad y las emociones humanas para crear espacios que respiran vida, cultura y consciencia.
Para comenzar, ¿podrían contarnos quiénes son NHAM Studio y cómo surgió la idea de crear este despacho?
AM: Nham Estudio nació del deseo de reconectar la arquitectura con la naturaleza y con las emociones humanas. Somos Andrea Medina y Napoleón Hernández, arquitectos de México y Colombia, y encontramos en nuestras raíces una manera común de mirar el mundo: desde la sensibilidad, la materia y el entorno.
Nham es una forma de pensar y sentir el espacio. Surgió de largas conversaciones sobre cómo habitar mejor, cómo crear desde el equilibrio entre lo técnico y lo poético. Así comenzamos a diseñar proyectos que buscan provocar calma, conexión y sentido.
Nativos de México y Colombia, respectivamente, entrelazan sus raíces culturales para dar vida a Nham Estudio (CDMX, 2023), un ejercicio de arquitectura guiado por la sustentabilidad y la materialidad, el sentir y el pensar, la ancestralidad y la humanidad.
¿Qué los motivó a fundar NHAM Studio y cómo fue el proceso inicial para establecerse en el campo de la arquitectura e interiorismo?
NH: Nos motivó la necesidad de replantear la arquitectura desde una mirada más consciente. Venimos de trayectorias distintas: Andrea desde la arquitectura interior y Napoleón desde la bioclimática. Cuando unimos esas visiones, entendimos que cada decisión de diseño —desde la orientación del edificio hasta la textura de un muro— tiene un impacto real en la vida de las personas.
El inicio fue muy orgánico, con proyectos pequeños y mucha autogestión, pero también con la certeza de que queríamos construir un estudio coherente con nuestros valores: honestidad, sensibilidad y respeto por la naturaleza.
Ambas perspectivas los han llevado a replantear la arquitectura desde su concepción hasta su uso cotidiano, formulando preguntas como:
- ¿Cómo diseñar un objeto arquitectónico desde la bioclimática, enfatizando en los materiales y la arquitectura interior?
- ¿Cómo, desde la arquitectura interior, podemos crear arquitectura bioclimática?
- ¿Qué atmósferas conectan al ser humano con su origen?
¿Cómo describirían el estilo o enfoque que caracteriza sus proyectos? ¿Qué los inspira en sus creaciones?
AM: Nuestro trabajo no sigue un estilo rígido, sino una filosofía: dejar que el lugar, el clima y las personas guíen el proceso. Nos inspira profundamente la naturaleza —su orden, sus imperfecciones, sus silencios— y buscamos que cada espacio dialogue con ella.
En cada proyecto intentamos que el usuario viva una experiencia sensorial completa, donde la luz, el material y el sonido del entorno se integren para crear atmósferas que inviten a habitar con calma y presencia.
Más que un estilo definido, son la bioclimática, el sentir del lugar y los sueños del cliente los que dan forma a cada proyecto. Las experiencias y atmósferas futuras son las que terminan dialogando con el entorno
¿Cómo es la dinámica de trabajo dentro de su equipo? ¿Qué valores o cualidades consideran fundamentales al formar y colaborar con su grupo?
NH: En el estudio todo parte del diálogo. Antes de diseñar, escuchamos, observamos y compartimos ideas entre todos. Nos gusta pensar que el proceso creativo no tiene jerarquías: cualquier mirada puede detonar una buena solución.
Los valores que más cuidamos son la colaboración, la empatía y la claridad. Diseñar es también acompañar, y creemos que un equipo sólido se construye con comunicación honesta y un propósito común: crear una arquitectura que haga bien, que acompañe y ayude a sanar a las personas.
A partir de ahí, toda idea es valiosa: un viaje de caminos infinitos que culmina en un proyecto arquitectónico.
Nuestros valores como equipo son: innovación, colaboración, sostenibilidad y adaptabilidad.
Creemos en dudar y cuestionar como motor para avanzar, en ser fieles a nuestro sentir y en asumir con responsabilidad nuestro papel socioambiental.
En su experiencia, ¿qué habilidades personales y profesionales son esenciales para emprender y crecer en el ámbito del diseño de interiores y arquitectura?
AM: En este campo, la técnica es importante, pero la sensibilidad lo es aún más. Diría que las habilidades esenciales son la capacidad de escuchar, de observar el contexto y de traducir las emociones en espacio. También la disciplina, la curiosidad constante y el compromiso ético con el entorno.
Emprender en arquitectura exige paciencia y convicción, porque más que diseñar obras, estás construyendo una forma de vida.
¿Cómo visualizan el futuro de NHAM Studio? ¿Qué metas o sueños están persiguiendo actualmente para el despacho?
NH: Soñamos con que Nham se consolide como un referente de arquitectura consciente y regenerativa en América Latina. Queremos seguir explorando cómo la bioclimática y la biofilia pueden integrarse en proyectos reales, accesibles y sostenibles.
Nuestro objetivo es seguir aprendiendo, colaborando con personas que compartan esta visión y generar un impacto positivo en cada lugar donde diseñamos.